miércoles, 2 de julio de 2008

Se va Pelé y viene Oliver Hardy

Uno no suele preocuparse mucho por el tratamiento que los medios de comunicación dan a la actualidad sevillista, más bien sirven como divertimento o como curiosidad, y a veces incluso se obtiene de ellos alguna información veraz.

En los últimos días dos temas han centrado la información sevillista, (o mejor dicho, la información sobre el Sevilla F.C.): Uno de ellos es la superlativa talla como jugador de Daniel Alves. Yo pienso que el brasileño es un jugador impresionante, con un físico increíble (corre en el minuto 90 como en el 1, no se ha perdido un solo partido por lesión en los cinco años en Sevilla), tiene una gran técnica tanto en el uno contra uno como en el pase en largo o en corto, es capaz de sacar el balón jugado desde la defensa y superar la presión rival, tiene buen tiro a puerta, un carácter luchador y ganador, etc., etc.


Creo que se nota mi admiración por Alves, pero aún así me parecen excesivos los elogios que se le están dedicando últimamente, incluso diciendo que es el mejor jugador de la historia del Sevilla. Uno sólo ha presenciado un cuarto de esa historia, pero aún así puedo recordar a jugadores como Bertoni o Suker, que podrían competir perfectamente con Daniel por tan preciado puesto. Por no hablar de épocas anteriores, de las que conozco menos.

Parece como si los títulos del Sevilla F.C. en los últimos años los hubiera ganado Daniel solo, y creo que es necesario recordar que Daniel tenía por delante a Navas (que ha rendido por debajo de su nivel por relevar al brasileño), tenía al lado a Poulsen o a Martí y tenía detrás a Navarro , siempre atentos a cubrir los inmensos huecos que las subidas de Alves dejaban en su zona defensiva.

En fin, son lógicas las alabanzas del presidente, se las debía después de no dejarle salir el año pasado, pero creo que la prensa se excede. Daniel es muy bueno, buenísimo, pero no es Pelé.

Y el segundo tema que ha copado la información del Sevilla F.C. han sido los kilos de más de Romaric. Apenas se ha comentado su estilo de juego, sus declaraciones, la tristeza con la que lo ha despedido su anterior afición... sólo se habla de que le sobran algunos kilos. Claro que leyendo y oyendo a los medios uno esperaba encontrarse con un tipo a lo Oliver Hardy, el compañero del Flaco en el Gordo y el Flaco.

Cuando después vi las imágenes de la presentación, no vi nada que en unos días de dieta y entrenamiento no se pueda arreglar sin ningún tipo de problema. Pero claro, lo importante no es si juega bien o no, lo importante es que viene gordito. Pues nada, vaya cambio: en una semana perdemos a Pelé y nos traen al Gordo. Qué temporadita nos espera...


P.D.: Bromas aparte, Daniel Alves le ha dado mucho al Sevilla F.C., tanto como el Sevilla F.C. a él. Espero que triunfe en el Barcelona y en su selección, porque es un gran profesional y además parece un muy buen tipo.


jueves, 12 de junio de 2008

¿Será por Van Gogh?

Hace ya algún tiempo que el presidente del Sevilla F.C. lanzó uno de sus habituales comentarios, siempre discretos, sobre la venta de un jugador de nuestro equipo:


Pues bien, parece que al presidente del Lyon le hizo gracia el comentario, porque hoy nos regala la siguiente perla:


Habría algunas consideraciones que hacer al respecto. Por un lado, el precio ha subido considerablemente, de 25 a 40 millones, pero es cierto que no es lo mismo vender unas botas que una oreja. Aunque claro, digo yo que algo tendrá que opinar en todo esto el jugador, porque una cosa es llegar al vestuario y no encontrar tus botas, y otra cosa muy distinta es levantarte una mañana y notar que tienes una oreja menos porque tu presidente la ha vendido. (Aunque si le dan un buen porcentaje de la venta, yo creo que alguno no le importaría perder una oreja, y si no que le pregunten a cierto gran entrenador que pasó hace poco por aquí).


A mí me parece que la frase del presidente del Lyon es bastante bestia, pero hay que tener en cuenta que no muy lejos de Lyon está la ciudad de Arlés, donde ese genio de la pintura que fue Vincent Van Gogh se cortó una oreja para regalársela a una prostituta. Tal vez se trate de un homenaje al gran holandés, pero entonces es un signo claro de cómo cambian los tiempos, porque aquello fue por amor, y Van Gogh murió como vivió, es decir, sin un duro. Si supiera lo que vale ahora una oreja...



lunes, 12 de mayo de 2008

Balance de la temporada (I): los resultados

Aunque falta una jornada por disputar, el Sevilla F.C. ya sabe dónde acabará la temporada, y podemos analizar cómo ha sido el balance final de la misma, empezando por lo más material y objetivo: los resultados.

Competiciones europeas:

A principios de curso se perdió la Súper Copa de Europa ante un Milan que ha decepcionado a lo largo de la temporada. Fue una goleada influida sin duda por la circustancias conocidas por todos, en un partido donde no se vio la diferencia que indica el marcador.

La participación en Liga de Campeones la califico de magnífica, alcanzando los octavos de final en la primera participación desde que juega con el sistema actual. La fase previa se pasó sin complicaciones, y la fase de grupos fue, con excepción de la dolorosa goleada ante el Arsenal, una brillante actuación sevillista, ganando todos los demás partidos, algunos con goles y jugadas que pusieron en pie estadios rivales, y con la guinda de la goleada de revancha frente a un Arsenal que llevaba meses sin perder un solo encuentro. Se consiguió la primera plaza del grupo y el mejor debut en la fase de grupos de la historia de la competición.

El hecho de caer eliminados frente a un rival que no era superior dejó un mal sabor de boca, pero la realidad es que ha sido una gran actuación para un debutante.


Copa del Rey:

Después de ganar la Súper Copa de España con una espectacular goleada en el Bernabéu, la Copa del Rey ha sido la competencia más mediocre del año, aunque caer frente al F.C. Barcelona no se pueda considerar un fracaso, pues un equipo grande a esas alturas de la competición es un problema. Se perdió la eliminatoria sin ser derrotados por el Barça, y con los africanos en la Copa África para el partido de vuelta.

Liga:

No se logró el objetivo de la clasificación para Champions por poco, pero se repite por quinta vez consecutiva en europa. Esto significa que el Sevilla F.C. no se aparta de la élite del fútbol español, y que muestra una gran regularidad en cuanto a clasificación (ver casos de Valencia, At.Madrid o Zaragoza en los últimos años para comprobar lo difícil que es esto).

Frente a esa regularidad a lo largo de estos años, durante la temporada ha sido todo lo contrario, pues ha habido partidos grandes y otros lamentables, con el denominador común casi siempre de la enorme debilidad defensiva, que ha lastrado una gran capacidad frente al marco contrario, sobre todo por parte de los dos delanteros titulares. Se ha mejorado mucho en los registros como visitante en comparación a años anteriores, pero en nuestro estadio se han ido también más puntos que antes. En resumen, no se logró el primer objetivo, pero se estuvo luchando hasta el final por ello, y la Uefa es un buen consuelo.


Todo esto está matizado por tres consideraciones fundamentales:

1. La temporada sevillista ha sido la más repleta de incidentes que recuerdo, alguno de ellos nunca sufridos por la mayoría de equipos (casos Puerta y Juande). Por enumerar algunos:

- Fallecimiento de Antonio Puerta en pleno terreno de juego.

- Abandono del entrenador con la temporada más que empezada, tras haber dado su palabra de quedarse hasta el final.

- Imposibilidad de realizar una pre-temporada en condiciones, al tener que disputar cinco partidos oficiales decisivos en ese período (Súper Copa de España y de Europa y fase previa de Champions).

- Lesiones largas de los centrales titulares de la temporada anterior (J.Navarro y Escudé), que junto con la pérdida de Puerta para el lateral, y la plaga de lesiones en defensa a lo largo de toda la competición, han hecho imposible la continuidad de una formación defensiva, y han obligado a jugar muchos partidos con casi toda la defensa del filial.

- Pérdida durante un mes de los jugadores africanos para disputar la Copa América en mitad de la temporada, sobre todo de dos jugadores muy importantes para el equipo, como Keita y Kanouté.

2. La participación en Liga de Campeones ha supuesto para muchos equipos un lastre importantísimo para las competiciones nacionales, y su efecto también hay que tenerlo en cuenta al analizar la temporada del Sevilla F.C., pues según los especialistas su desgaste es superior al de la copa Uefa.

3. Por otra parte, el cambio de entrenandor hace que haya que analizar dos fases en la temporada, la de Ramos y la de Jiménez. El inicio de Liga con el manchego fue lamentable, y lastró al equipo para el resto de la temporada. Los puntos conseguidos desde la llegada de Jiménez habrían dejado al Sevilla F.C. en el tercer puesto de la clasificación, y se habría logrado el objetivo inicial.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Contra los ciclos, planificación

En el campo económico existen, como todos sabemos, ciclos periódicos en los que unas veces la situación es favorable y en otros de crisis. En los ciclos de recesión muchas pequeñas empresas, e incluso las grandes con bases débiles, se ven obligadas a cerrar. Pero las empresas grandes y sólidas suelen resistir cualquier ciclo negativo. Obtienen menos beneficios, pasan malos momentos, pero salen adelante y al final son incluso más grandes que antes de la crisis. Es posible que la tienda de debajo de casa tenga que cerrar si la situación económica actual empeora, pero a nadie se le ocurre que El Corte Inglés vaya a tener excesivos problemas.

En el mundo del fútbol ocurre lo mismo. El Real Madrid lleva cuatro años sin pasar de octavos de final de la Liga de Campeones: eso en un mal ciclo. Pero cada temporada es un serio candidato a ganarla: eso es la entidad de un club grande.

En el caso de un club como el Sevilla F.C., que aún no tiene la entidad de un grande, es necesario que mantenga una estabilidad en el crecimiento, a pesar de los ciclos positivos o negativos que pueda atravesar. Sería suicida tirar la casa por la ventana cuando las cosas van bien, o cambiar radicalmente la forma de trabajo cuando algo sale mal. Para mantener esa estabilidad es necesario planificar el crecimiento de la sociedad deportiva a largo plazo, y no desviarse del plan a no ser que se den circunstancias muy extraordinarias.

Veamos cuáles podrían ser la etapas que un club podría seguir, desde una situación de quiebra como la que tenía el Sevilla F.C. en el último descenso a Segunda División, hasta llegar a ser un "grande":


1. Economía de guerra para evitar la desaparición: Con la sociedad en quiebra, recortar drásticamente los gastos, olvidar prácticamente los objetivos deportivos y centrar todo en la recuperación económica y la reestructuración total a nivel social y deportivo.

2. Ascenso a Primera División: Tras salvar el club económicamente, para mantenerlo es necesario volver a Primera, donde se obtienen verdaderos ingresos por televisión y publicidad.

3. Asentamiento en Primera: Sin olvidar la política de austeridad, dejar atrás las épocas de dislates directivos que provocaron los descensos y lograr la estabilidad.

4. Asentamiento en puestos europeos y despegue económico: Con la situación económica controlada, buscar ingresos que suban el nivel de los fichajes, y situarse en condiciones de disputar todas las temporadas la clasificación para Uefa.

5. Asentamiento en puestos de Liga de Campeones: Este paso es un gran salto en todos los sentidos, pues la Liga de Campeones proporciona unos ingresos que, si son regulares, elevan la categoría económica del club y lo sitúa en la élite.

6. Disputa habitual de títulos: Cuando esto se logra, ya se es un grande. Luchar siempre por títulos es algo que está al alcance de muy pocos.

El Sevilla F.C. ha quemado las primera etapas a gran velocidad, más de lo que posiblemente desde el mismo club se preveía. El acierto de Monchi al fichar, y el gran rendimiento que Caparrós y Juande (cada uno en su etapa) han sacado a la plantilla, han posibilitado la política de "comprar barato y vender caro", lo que ha disparado los ingresos a la vez que se han logrado éxitos deportivos antes de lo que era lógico.

Creo que si siguiéramos un orden natural, el Sevilla estaria ahora en la fase 4, asentado en puestos europeos (incluso con un inicio de temporada tan traumático como el que hemos tenido, y un desempeño irregular estamos los sextos), y buscaría entrar en la fase 5, es decir convertirse por derecho en un equipo habitual de la Champions.

Lo que ocurre es que por medio ha habido 5 títulos en dos años, y eso ha hecho a más de uno pensar que ya éramos grandes. Y esto no es así, independientemente del entrenador, de las declaraciones del presidente, o del acierto en algunos fichajes, el Sevilla F.C. no es un grande porque no puede serlo todavía. Hace pocos años estábamos en Segunda División, y se está creciento a ritmo acelerado, pero hay mucho por hacer. El éxito momentáneo de los títulos se ha disfrutado como corresponde, pero no nos puede ocultar la realidad de un club que aún no ha cumplido su objetivo, y que no puede cambiar sus estructuras, su estilo, su forma de trabajo, y en definitiva su planificación a largo plazo, por el hecho de que la temporada pasada el portero marcara un gol de cabeza en el descuento de la eliminatoria contra el Shaktar, y este año no lo haya hecho contra el Fenerbahçe.

Puede que esté acabando un ciclo, pero el camino ascendente del club no puede parar por eso. El siguiente paso es asentarnos entre los cuatro primeros de la Liga, y eso será cuestión de varias temporadas. Es un reto apasionante, y no creo que factores menores nos deban distraer del disfrute de ver a nuestro club luchando por llegar a su objetivo: ser grande de verdad y para siempre, no sólo en el corazón de sus aficionados, sino el el ámbito del fútbol mundial. Pocos clubs pueden aspirar a eso, y hoy por hoy está en nuestras manos.

lunes, 3 de marzo de 2008

... Y no será la última

El sábado el Sevilla F.C. sufrió su derrota en Liga número once, y no será la última. Es evidente que de aquí a final de temporada se perderán varios partidos, y no debería ser ningún drama. Los rivales también perderán, y siendo un poco mejores que ellos estaremos cerca del objetivo. Creo que se puede lograr, pero no es el camino subirnos a las nubes con un partido como el del Zaragoza, y caernos al vacío tras un partido como el del Dépor.

La Liga es una competición larga, de resistencia, y se trata de no descolgarse y llegar a las últimas cinco jornadas en situación de disputar el objetivo, que este año es el cuarto puesto. Por lo tanto habrá que luchar y sufrir mucho, pero también habrá que mantener siempre la cabeza fría, entender que la Champions nos distraerá en algunos partidos (ojalá sean varios, señal de que vamos pasando rondas), y nunca perder de vista el premio: otro año en la élite del fútbol mundial.