viernes, 2 de marzo de 2007

El mayor espectáculo del mundo

El fútbol es el deporte rey, el que más masas mueve en el mundo, y mañana sábado a las diez de la noche, en un Sánchez Pizjuán lleno hasta la bandera, se disputará el mejor partido que se puede ver actualmente en Europa. Y si alguien no está de acuerdo, que considere estos datos:

- Se enfrentan el mejor equipo del mundo y el tercer mejor equipo, según la clasificación actual de la IFFHS.

- Se enfrentan el primer y segundo clasificado de la que es, según los coeficientes Uefa, la mejor liga de Europa. Son los dos equipos más goleadores y los que más partidos han ganado de la Liga.

- Se enfrentan el actual campeón de la principal liga europea y de la Liga de Campeones, contra el actual campeón de la copa Uefa y la Supercopa de Europa.

- Estarán frente a frente el líder de la Bota de Oro europea, Kanouté, y el cuarto clasificado, Ronaldinho.

Si además tenemos en cuenta que ambos entrenadores hacen que a sus equipos les guste tener el balón y jugar al ataque, y que los dos equipos están de nuevo en ascenso, después de superar la "cuesta de enero" con buena nota, todo coincide en augurar un espectáculo deportivo insuperable en estos momentos. Aunque de las previsiones a la realidad siempre hay una distancia importante, lo cierto es que los amantes del buen fútbol deben estar expectantes.


Y los sevillistas tenemos que disfrutar de que, a falta de catorce jornadas para el final, es decir, pasados casi dos tercios de liga, nuestro equipo se juega el liderato y tres puntos que podrían decidir el título de Liga. Desde hace muchos, muchos años esto no sucedía por aquí, así que más vale que nos demos cuenta del momento que vivimos, y grabemos estas sensaciones en nuestra alma sevillista, porque es una época dorada que recordaremos siempre. Ojalá se repita esto muchas veces, pero como será difícil, vamos a gozar y a animar a nuestro equipo para no dejar pasar la oportunidad de seguir haciendo historia en el deporte rey, el mayor espectáculo del mundo.

El "estilo Betis" y las S.A.D.

Recientemente la directiva del Sevilla tuvo que pedir disculpas por llamar "estilo Betis" al, en su opinión (y en la mía), mal comportamiento con ellos de la directiva del Betis en el estadio de Heliópolis. Se dijo entonces que era un error confundir las actuaciones de los directivos con la forma de sentir y actuar de una afición, en este caso la verdiblanca.

Pues bien, creo que esa forma de ver las cosas corresponde, por desgracia, al pasado. Desde que se aprobó la Ley del Deporte, los clubes de fútbol son (con escandalosas excepciones, de las que escribiré en otro momento) sociedades anónimas deportivas (S.A.D.). Por tanto, ya no pertenecen a los aficionados, ni siquiera a los abonados, sino a los accionistas.

La mayoría accionarial puede estar muy repartida (desconozco si esto ocurre en algún club español), o estar en manos de unos pocos socios (caso del Sevilla), e incluso pertencer a un sólo propietario (caso del Betis). Esto hace que la forma de actuar de un club dependa de la personalidad y de las decisiones de sus propietarios, que pueden hacer caso a lo que opinan los aficionados, o no. Por tanto, el "estilo Betis" se convierte en el "estilo Lopera", porque el estilo de los béticos no cuenta para nada. En el Sevilla, el "estilo Sevilla" será el que marque Del Nido, si lo aprueban los otros pocos dueños del capital de la sociedad. Ya no es el estilo de la afición sevillista, o mejor dicho, no tiene por qué serlo.


En nuestro caso, creo que la mayoría de la afición está contenta de cómo se hacen las cosas, aunque a muchos sevillistas no les guste la habitual prepotencia con que se expresa nuestro presidente. Pero nos guste o no, el estilo del club no depende de nosotros. El tiempo en que la afición marcaba el estilo de los clubs pasó a mejor vida. Ahora son empresas, y los accionistas y ejecutivos son el "estilo Betis", el "estilo Sevilla", el "estilo Valencia"...

jueves, 1 de marzo de 2007

¿Y el fútbol? (2ª parte)

Si antes del partido era difícil hablar sólo de fútbol, después de todo lo que ha pasado parece más difícil todavía. Pero habrá que hacer un esfuerzo, exponiendo lo más destacado, en mi opinión, de lo que se jugó de la vuelta copera entre Sevilla y Betis:

- Decíamos antes del partido que era fundamental crear juego por el centro, y Juande Ramos lo solucionó dando una nueva lección táctica, al situar a Navas como media punta, lo que descolocó en muchas ocasiones el sistema defensivo bético. Se demostró que no se ataca mejor por tener más delanteros. ¡Lastima que el de Los Palacios esté negado cara al gol!

- Pese a la vuelta de Javi Navarro, el Betis creó bastante peligro en las jugadas a balón parado. Era lo único que podían ofrecer, todos lo sabían, pero el Sevilla no supo evitarlo.

- Con el resultado actual, caso de reanudarse el partido, el Betis tendría que marcar dos goles en treinta y cuatro minutos, algo que parece francamente difícil, pero que desde luego obligaría a Luis Fernández a lanzar a su equipo al ataque. Esto no le ha ocurrido casi nunca desde que se hizo cargo del equipo, y ya en Bilbao le dio un resultado catastrófico. La eliminatoria parece, despachos aparte, en manos del Sevilla.

- El Sevilla sigue su recuperación en juego y resultados. Ha solucionado el maratón de cinco partidos en trece días ganando cuatro y empatando uno, con un saldo de siete goles a favor y uno en contra. Para continuar el maratón, Barça el sábado y Shaktar el jueves, y el domingo el Nástic. No hay respiro. (Interesantísimo el post de Martí Perarnau en el que compara cómo resuelven esta cadena de partidos los equipos que luchan por la Liga).


El loco aislado

Al parecer un loco aislado es el único responsable de lo sucedido anoche en el derbi. Sólo un loco entre decenas de miles de personas sensatas y deportivas.

Un loco que tuvo mucho trabajo antes, durante y tras el partido. Un loco muy constante, pues se encargó de lanzar una botella a la cabeza de Juande, pero también lanzó las demás botellas que cayeron sobre el banquillo sevillista tras el gol de Kanouté. Un loco muy rápido, pues le dio tiempo a cruzar todo el campo para tirarle también una botella a Daniel Alves unos segundos después. Un loco que se movía mucho, pues estaba en cada corner a favor del Sevilla, tirándole objetos al lanzador del corner. Un loco madrugador, pues antes de empezar el partido, ya se encargó de alcanzar en la cara a José Mª Del Nido con una moneda, cuando este hacía su entrada. Un loco que no se quedó contento con el botellazo a Juande, pues fue a la entrada del estadio a lanzarle más objetos a la ambulancia donde atendían al entrenador del Sevilla. Y ese loco tenía una potentísima voz, pues mientras se llevaban en camilla a Juande, gritaba "Juande muérete" con tanta fuerza que parecía que eran miles de personas las que gritaban.

Menos mal para Sevilla que nuestras aficiones son sanas y pacíficas, y sólo un loco puede, de vez en cuando, causar algún incidente aislado y puntual. Sólo un loco, nada más...

P.D.: Perfecto el análisis de la situación que hace Daniel Canal Moya en Notas de Fútbol.

¡Qué pena!

Me parece que el derbi de anoche, o mejor dicho, los incidentes que ocurrieron en relación con el partido, me van a obligar a escribir más de una entrada, aunque sólo sea para sacar fuera todos los pensamientos y sensaciones que se agolpan en mi interior en estos momentos. Para una persona que vive el fútbol intensamente, no son momentos fáciles.

Por ahora sólo puedo decir:

¡Qué pena!, como aficionado al fútbol.
¡Qué vergüenza!, como sevillano.
¡Qué indignación!, como sevillista.